
Guía completa: cómo cuidar tu mobiliario Manoa para que dure años
Guía completa: cómo cuidar tu mobiliario Manoa para que dure años
Tu mobiliario Manoa está hecho para acompañarte mucho tiempo. La estructura es de acero al carbono, el tejido se elabora a mano en cordón de PVC flexible (también conocido como mimbre plástico), y algunas piezas incluyen detalles en madera teca. Cada material tiene su propio cuidado — aquí te contamos cómo mantenerlos en su mejor estado.
Antes de empezar
Recomendamos mantener tu mobiliario en interior, o en exterior siempre bajo techo. Esto por sí solo prolonga significativamente su vida útil.
Limpieza del tejido y la estructura metálica
- Retira los tapones de caucho de las patas antes de lavar, para que el agua no se empoce y termine corroyendo el metal. Si tu pieza tiene balancines de madera, voltéala para lavarla sin mojar la madera directamente.
- Aspira o retira el exceso de polvo con una escobilla de microfibra, o pásale un trapo seco.
- Para tejidos tupidos, lava con chorro de agua a presión y jabón de manos, para retirar la grasa acumulada.
- Enjuaga bien hasta retirar todo el jabón, seca el exceso con un trapo, y deja secar de forma natural entre 1 y 2 horas — al sol o en un espacio ventilado.
- Aplica silicona líquida con protección UV (tipo Simoniz UV3, disponible en supermercados) para proteger el tejido del sol y prolongar su color.
Cuidado de los detalles en madera teca
La madera teca es naturalmente resistente a la intemperie, pero también agradece un poco de atención:
- Límpiala con un paño húmedo y sécala de inmediato — evita dejarla mojada por tiempos prolongados.
- Cada 6 a 12 meses, aplícale aceite para teca o un sellador UV, para mantener su tono cálido y evitar que se reseque o se torne grisácea con el sol.
- Evita productos de limpieza abrasivos; con agua, jabón neutro y un paño suave es suficiente para el día a día.
¿Cada cuánto hacer este mantenimiento?
Para uso en interior, una limpieza cada 3-4 meses es suficiente. Para exterior, recomendamos hacerlo cada 2 meses, dado la mayor exposición a sol, polvo y humedad.
Si tienes dudas sobre el cuidado de tu pieza específica, escríbenos — con gusto te orientamos según el material y el uso que le des.